Cómo fue consolidada la región de Azuero en la Época Colonial

La historia comienza con la exploración del Istmo de Panamá en 1501 por Rodrigo de Bastidas y después Cristobal Colón quien completara su recorrido en 1502. Desde este entonces se conocía a toda la región centroamericana con el nombre de “Tierra Firme”. Ésta quedó dividida en dos porciones; una comprendía la porción que estaba limitada por el Río Atrato, y la otra que abarcaba la porción de Veraguas, conocida como “Castilla del Oro” a cargo de Diego de Nicueza.

En la época precolombina la región de Azuero se encontraba poblada por indígenas Guaymíes, hoy conocidos como los Ngäbe, que se dedicaban a las actividades de la pesca, la caza y la agricultura, siendo su principal producto agrícola el maíz.

Estos pueblos quedaron casi eliminados por las sangrientas batallas que se dieron en la época por la conquista española. La Iglesia Católica, dirigida por el Fray Bartolomé De Las Casas, interpuso en defensa de los pueblos locales e indígenas en algunos casos.

La invasión española en la Región de Azuero inicia en 1515 bajo el mando del capitán español designado Gonzalo de Bajadoz por orden del entonces gobernador de Castilla del Oro Pedro Arias de Ávila, quien fue el fundador de la Ciudad de Panamá. La expedición de Gonzalo en 1515 tenía como principal interés la riqueza de las poblaciones indígenas en la Región. El español se encontró con los pueblos indígenas liderados bajo el mando de Caciques como París, Parita, Natá, Pananomé, entre otros. Estos no brindaron mucha resistencia a los bélicos españoles, más bien, les ofrecieron atributos de oro y algunos huyeron hacia las montañas, entre ellos París. Cabe señalar que el nombre de París fue dado después a la región a cargo del Cacique, y esta región es ahora la conocida Provincia de Herrera.

A pesar de la doblegación de los Caciques, las poblaciones indígenas se enfrentaron con todas sus fuerzas, obligando al Capitán Gonzalo a abandonar el lugar tras la muerte de 70 españoles y la pérdida de toda la riqueza obtenida en todo su recorrido. Cinco años más tarde (1520), los españoles viajaron por el interior del Istmo en una expedición a cargo del licenciado Gaspar de Espinosa para llegar hasta Punta Burica. Al regreso pasan a la Provincia de Veraguas y arrebatan todo el oro del Cacique París para culminar con al tarea que había sido encomendada a Gonzalo.

Con la fundación de la fortaleza de Natá de Los Caballeros en 1527 se da inicio al repoblamiento  de la Península de Azuero por parte de los Españoles. Sin embargo este esfuerzo invasivo se ve marcado por la fuerte defensa del aguerrido indígena Urracá, quien luchó a toda costo por el derecho de defender sus tierras.

El arribo de los colonos tomó por sorpresa a los habitantes de la región que se encontraban a orillas del Río Cubitá hoy denominado Río La Villa, donde empezaron a fundar diversos poblados de la región, entre ellos, Parita, el propio río Cubitá, Guararé, Mensabé, entre otras poblaciones cercanas. Irónicamente la fundación de La Villa de Los Santos les tomó a los colonos una década por la resistencia indígena, y finalmente quedó consolidada el 1 de noviembre de 1569, el día conocido como el Día de Todos Los Santos, de allí el nombre de la Provincia.

Durante esta época hubo una serie de enfrentamientos entre las autoridades de Natá en disputa contra las autoridades de la nueva comunidad de La Villa de Los Santos donde se les acusó a los santeños como “usurpadores de jurisdicción ajena” por no contar con la aprobación legal para fundar dicha ciudad. No fue hasta el año 1579 cuando los santeños obtienen la base legal para constituir La Villa de Los Santos. A partir de aquí comienza la migración hacia lugares como Santa Fe en Veraguas y hacia el sur de la Península de Azuero.