El Refugio de Vida Silvestre Pablo Arturo Barrios

por Michael Salama

El Refugio de Vida Silvestre Pablo Arturo Barrios

Si has conocido alguna vez la playa de Pedasí, Los Santos, es probablemente que conoces el refugio de vida silvestre Pablo Arturo Barrios (RVSPAB). Este refugio es relativamente desconocido, pero tiene una gran importancia en ser no sólo la última defensa de biodiversidad terrestre y marina, sino también la salud económica de Pedasí. Contiene casi 30 kilómetros de litoral angosto desde la desembocadura del Río Puro en el norte hasta Punta Mala en el sur–la gran mayoría de la costa pedasieña–además de aproximadamente 14 mil hectáreas de hábitat marino en el golfo de Panamá. Por causa de su ubicación, el RVSPAB tiene valor ecológico muy alto, apoyando varios ecosistemas en su vasto área marino y tramo estrecho de tierra y proveyendo servicios ecosistémicos irreemplazables a las comunidades cercanas. Para conservar estos ecosistemas y los servicios que proveen, cinco organizaciones medioambientales basadas en Pedasí trabajan cooperativamente para proteger y manejar el refugio, junto con el Ministerio de Ambiente de Panamá (MiAMBIENTE). De todas formas, el refugio sigue enfrentando amenazas existenciales, primariamente el desarrollo, deforestación, y disturbios de dunas dentro de sus límites. El eje verdadero de Pedasí y las comunidades alrededores, el refugio de vida silvestre Pablo Arturo Barrios necesita vitalmente más fondos para alimentar el manejo de la tierra y financiar recursos de ejecución legal, además de más atención municipal, federal, y pública.

¿Que es el RVSPAB?

El RVSPAB es uno de únicamente tres áreas protegidas en el país nombrado por un individuo, y su dedicación al medioambientalista pedasieño Pablo Arturo Barrios refleja un compromiso implacable para preservar la biodiversidad natural de Los Santos.

El Refugio de Vida Silvestre Pablo Arturo Barrios

Barrios, aunque nunca fue entrenado en ningún campo científico, pasaba mucho tiempo andando por las playas del Azuero identificando con exactitud cada especie de planta y animal que él pasó. Poco después del establecimiento del Refugio de vida silvestre Isla Iguana en 1981, una isla de alta biodiversidad cuatro kilómetros de la costa del continente y el primer refugio de vida silvestre en Panamá, Barrios reconoció el gran valor ecológico de las playas, dunas, manglares, y marjales de Pedasí, y expresó la necesidad de proteger estos ecosistemas. Barrios está conmemorado como el “gran defensor de la naturaleza” de Pedasí. Apenas unos meses después de su fallecimiento en 1992, un acuerdo municipal estableció el refugio de vida silvestre Pablo Arturo Barrios en su honor–cuando este acuerdo local fue derogado por el alcalde de Pedasí en 2008, una campaña común dirigido por la familia Barrios presentó una petición al administración federal que restauraran el refugio con ley federal. En 2009, el RVSPAB fue restablecido, ahora como parte del sistema nacional de áreas protegidas (SINAP), con el apoyo federal del MiAMBIENTE.

Hoy, el refugio cubre desde la desembocadura del Río Purio al norte hasta Punta Mala al sur con un fino hilo de costa entre los dos puntos. La mayoría del refugio es reserva marina–de 15 mil hectáreas, 14 mil protegen el Golfo de Panamá. Además que el área manglar y lacustre que contiene en el norte, el refugio no protege ninguna tierra más que 200 metros al interior. Por eso, el litoral, manglar, costa, duna, y bosque son especialmente valiosos desde la perspectiva conservacionista. La poca área terrestre y el ecosistema marino que están protegidos por el refugio en teoría sin embargo están amenazados por muchos disturbios absolutos a pesar de los mejores esfuerzos de grupos medioambientalistas locales, como desarrollo por turismo dentro de los límites del refugio, contaminación, y el cambio climático.

Hoy, el refugio cubre desde la desembocadura del Río Purio al norte hasta Punta Mala al sur con un fino hilo de costa entre los dos puntos. La mayoría del refugio es reserva marina--de 15 mil hectáreas, 14 mil protegen el Golfo de Panamá. Además que el área manglar y lacustre que contiene en el norte, el refugio no protege ninguna tierra más que 200 metros al interior. Por eso, el litoral, manglar, costa, duna, y bosque son especialmente valiosos desde la perspectiva conservacionista. La poca área terrestre y el ecosistema marino que están protegidos por el refugio en teoría sin embargo están amenazados por muchos disturbios absolutos a pesar de los mejores esfuerzos de grupos medioambientalistas locales, como desarrollo por turismo dentro de los límites del refugio, contaminación, y el cambio climático.

¿Por qué proteger el RVSPAB?

El gran valor de conservación del RVSPAB viene primariamente de la diversidad de ecosistemas protegidos, como playas, dunas, manglares, bosque seco tropical, albinas y esteros. Apoyan una amplia variedad de flora, como palma blanca (copernicia alba), corotú (enterolobium cyclocarpum), cedro espino (pachira quinata), guácimo (guazuma ulmifolia), panamá (Sterculia apetala), algarrobo, carate (vismia baccifera), y balso. Una porción significativa de la reserva terrestre consiste en varias plantas de manglar; en esta área se pueden encontrar manglares colorados, blancos, negros y salados. En una matriz biogeográfica dominada por campos cultivados y pastizales de ganado, la presencia considerable de bosque conectado con corredores ecológicos es fundamental para mantener el valor ecológico de la región. Muchas especies de peces, camarones, moluscos y cangrejos dependen en gran medida de los estuarios de los manglares como zonas de desove y criaderos, que a su vez sustentan el funcionamiento del sistema marino que incluye arrecifes de coral, tortugas, ballenas y delfines. Además, las dunas, los manglares y los bosques secos tropicales proporcionan un importante hábitat de anidación y alimentación para las aves acuáticas y otras especies de aves. Entre 2019 y 2021, investigadores de la Universidad McGill identificaron y documentaron 91 especies de aves dentro del RVSPAB.

Las playas y dunas limpias y sin desarrollo sirven como lugares de cría cruciales para al menos tres especies identificadas de tortugas marinas dentro del refugio: verde, lora olivacea y carey. La tortuga carey está clasificada como «en peligro crítico» por la Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN); principalmente debido a la explotación humana de estas tortugas por sus caparazones, que durante mucho tiempo se han utilizado para patrones decorativos de tortugas, así como el robo de los huevos de nidos. En el Refugio Pablo Arturo Barrios, los nidos de tortugas marinas están frecuentemente amenazados por humanos que recolectan ilegalmente sus huevos para consumo y venta.

La gran mayoría del RVSPAB protege un área marina de 14.000 hectáreas en el Golfo de Panamá. Entre el Río Purio y Punta Mala, el límite del área protegida termina de cuatro a siete kilómetros hacia el golfo, creando un importante corredor marino entre el refugio Pablo Arturo Barrios y el refugio Isla Iguana. La bióloga marina Gricel García, que trabaja con la Organización Ambiental Pablo Arturo Barrios Velasco, afirma que la biodiversidad en Isla Iguana depende profundamente de esta zona de amortiguamiento marino, que evita el aislamiento ecológico de la isla al permitir un paso seguro al RVSPAB continental. Dentro de la porción marina de la reserva, se prohíbe la pesca de arrastre, los grandes barcos camaroneros y otras prácticas de pesca comercial; solo se permite la pesca deportiva, artesanal e independiente.

Servicios ecosistémicos proporcionados a las comunidades locales

La protección de las dunas costeras y el establecimiento de una zona de amortiguamiento ribereña sobre la desembocadura del Río Purio es fundamental no solo para la conservación de las especies dentro de estas áreas, sino también para las comunidades locales que dependen de la pesca y la agricultura para su sustento.

El Refugio de Vida Silvestre Pablo Arturo Barrios

En muchas partes de la península de Azuero que pescan en el Golfo de Panamá, los pescadores artesanales y de subsistencia han agotado las poblaciones marinas locales después de décadas de sobrepesca y tienen que viajar varias horas para encontrar lugares con abundancia de peces. Por lo general, este no es el caso en las comunidades aledañas a la RVSPAB, como Purio, Pedasí y Mariabé. Debido a las áreas de desove acuático protegidas en los estuarios manglares y la prohibición de la pesca comercial en la sección marina del refugio, las poblaciones de peces en las aguas de RVSPAB han permanecido suficientes para sustentar la pesca de subsistencia y deportiva en los últimos doce años (aunque, esta consistencia está respaldado sólo de manera anecdótica). Al proteger los ecosistemas de dunas, el refugio también protege otro pilar importante de las economías de Pedasí, Purio y Mariabé: la agricultura. La Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo del gobierno federal panameño escribió que “cuenta con condiciones muy especiales de fragilidad por su angostas dunas de arena fina que son formaciones raras y escasas en las zonas costeras panameñas y actúan como barreras naturales contra la erosión; evitando también la salinización en tierra adentro, vital para proteger a las comunidades costeras de Pedasí, así como sus campos de cultivos. Ambos sitios declarados como refugios de vida silvestre tiene sinergias en lo ecológico y en los intereses de disfrute de, bajo impacto, de los valores aportados por las playas del entorno”. Las zonas de amortiguamiento protegidas en la costa actúan como un muro de arena y previenen que los vientos y las aguas subterráneas transporten sal marina hacia el interior, lo que disminuiría significativamente la fertilidad y la productividad de las tierras agrícolas. Aunque las economías de estas comunidades costeras y agrícolas dependen en gran medida de las protecciones proporcionadas por el RVSPAB, todavía no hay conocimiento suficiente de estas fuerzas ecológicas para obtener el apoyo de estas comunidades con los esfuerzos locales de conservación.

Grandes amenazas

La mayor amenaza para los ecosistemas que la RVSPAB intenta proteger es la del constante desarrollo económico y turístico. Esto se vio de manera más enfática en 2008, cuando el alcalde de Pedasí derogó el acuerdo municipal que había establecido el refugio local Pablo Arturo Barrios dieciséis años antes.

El gobierno local de Pedasí quiso fomentar el desarrollo de las playas vírgenes y la infraestructura turística como otro medio de ingresos para la ciudad, y durante este año logró apresurar acuerdos de desarrollo dentro de los límites del refugio.

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Inmediatamente, la familia Barrios solicitó al MiAMBIENTE presentando una petición para el restablecimiento del RVSPAB por ley federal, y en 2009 lograron convertir el refugio en un área protegida federal permanente, como parte de SINAP. Sin embargo, este respaldo federal no ha podido frenar el desarrollo turístico, porque los constructores ignoran repetidamente la ley federal y las construcciones costales son levantadas continuamente, a menudo con el apoyo del gobierno local. La mayor parte de la tierra costera que se vende dentro del refugio es comprada por extranjeros (con frecuencia jubilados de los Estados Unidos) que aprovechan la oportunidad de comprar propiedades frente al mar a precios relativamente bajos. Aunque cinco organizaciones no gubernamentales de conservación ayudan con la dirección del refugio, los ambientalistas simplemente no tienen los recursos financieros para luchar con la ley contra estos desarrollos.

El Refugio de Vida Silvestre Pablo Arturo Barrios

Muchas veces, las organizaciones presentan apelaciones para ejecución ante el gobierno federal, pero el MiAMBIENTE casi siempre las ignora.

El fútil proceso burocrático y la falta de vigilancia y ejecución del gobierno es una señal para ambientalistas como Sabina Barrios, bióloga, hermana de Pablo Arturo y presidente de la Organización Ambiental Pablo Arturo Barrios Velasco (OAPABV), que a pesar de la existencia del refugio y sus mejores esfuerzos, el estado de los frágiles pero cruciales ecosistemas costeros no está mejorando. “La situación no ha mejorado desde 2009, cuando se aprobó la ley federal”, dice Barrios. “Continúan desarrollándose en la playa de una manera no sostenible”. Con el empeoramiento de las amenazas del cambio climático, la contaminación del agua y la sobrepesca, ella teme que el progreso no solo se estanque, sino que la condición del refugio esté retrocediendo.

El desarrollo constante a lo largo del tiempo lleva perturbaciones humanas más frecuentes que amenazan continuamente a la vida silvestre en la reserva. Más tráfico, tanto turístico como local, a las playas de RVSPAB ha traído niveles más altos de contaminación directa, como basura dejada en la playa y escorrentías agrícolas y sépticas. Los contaminantes de Pedasí y de otros lugares (que son llevados al refugio por las corrientes marinas) reducen la calidad del agua del Golfo de Panamá.

El tráfico peatonal en el refugio también ha provocado la degradación de las formaciones de dunas, lo que a su vez limita el crecimiento de las plantas y pone en peligro la protección proporcionada por un ecosistema de dunas en funcionamiento.

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La simple deforestación del bosque seco costero y la extracción de arena de la playa y las dunas también amenazan el refugio. En las playas, los nidos de tortugas marinas están directamente y frecuentemente amenazados por los ciudadanos que roban los huevos para venderlos y comerlos, aunque esto no es para la subsistencia. Y, anecdóticamente, las playas se están reduciendo debido al cambio climático. Científicos como Gricel García y Barrios notan los niveles de agua más altos cada año, aunque la falta de investigación sobre este aumento en Pedasí no les permite respaldar sus observaciones con datos.

Soluciones

Mientras que las amenazas de desarrollo y otras perturbaciones antropogénicas ponen continuamente al refugio en peligro, las organizaciones conservacionistas locales reconocen dónde se deben implementar soluciones para mejorar estas amenazas. La venta de la propiedad frente al mar dentro del refugio debe abordarse tanto del lado del vendedor como del comprador para frenar el desarrollo futuro en ecosistemas frágiles y críticos. Los habitantes de las comunidades de Purio, Mariabé y Pedasí deben recibir educación sobre el valor ecológico del refugio, así como (y quizás lo más importante) los servicios ecosistémicos que brindan esos valores. Ahora, los pescadores son particularmente conscientes de la importancia de proteger los ecosistemas costeros, especialmente con respecto al impacto en las pesquerías locales. Un estudio de la Universidad McGill en 2012 mostró que, aunque solo del 60 al 70 por ciento de los pescadores en Pedasí estaban familiarizados con el RVSPAB (a pesar de trabajar dentro de sus límites diariamente), el 90 por ciento mostró el deseo de participar en “el desarrollo sostenible y la conservación de este refugio”. Sin embargo, los terratenientes, ganaderos y contratistas de desarrollo regionales no siempre reconocen la importancia del refugio para la economía local. La mayoría desconoce o no desea asistir a las reuniones comunitarias sobre las obras de manejo y conservación en el RVSPAB que realiza mensualmente el MiAMBIENTE federal. Pero la responsabilidad no recae únicamente sobre estos terratenientes y desarrolladores; gracias a la falta de intervención del gobierno, será difícil limitar la venta de esta propiedad sin reducir también la demanda extranjera de esta tierra.

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Es igualmente importante informar a los posibles compradores que la construcción de nuevas propiedades está prohibida dentro del refugio debido a la importancia de esos ecosistemas naturales.

La acción del gobierno, tanto local como federal, es otra necesidad para la resistencia del RVSPAB. Del lado municipal, el gobierno de Pedasí necesita adoptar planes para expandir el desarrollo sostenible y la infraestructura de ecoturismo. Tal previsión no solo aliviaría algunas de las amenazas directas al minimizar el apoyo del gobierno para la construcción prohibida dentro del refugio, sino que también permitiría nuevas vías de desarrollo económico al establecer una industria de ecoturismo en la región. Una campaña de turismo verde con un enfoque en la sostenibilidad tiene el potencial de presentar RVSPAB a una comunidad más amplia de viajeros con mentalidad conservacionista, atrayendo esencialmente a turistas que ya están conscientes y preocupados por la degradación ambiental. Esto podría generar conciencia, fondos y voluntariado para proyectos relacionados con RVSPAB. Grupos como OAPABV y Refugio Pedasí ya reconocen las ventajas de establecer más ecoturismo dentro y alrededor del refugio y han impulsado este cambio. La Cooperativa de Ecoturismo de Pedasí conecta a estos grupos ambientalistas con la causa conjunta de establecer una industria de ecoturismo más prevalente, pero reconocen que sin el apoyo del gobierno, la falta de fondos hace que esta meta sea prácticamente inalcanzable. La inacción federal también es una insuficiencia paralizante en términos de guardar el refugio contra los proyectos de construcción no sostenibles. Cada vez que comienza un nuevo desarrollo, la OAPABV y otros grupos solicitan al MiAMBIENTE que intervenga y defienda la ley federal que protege el refugio, pero el Ministerio nunca ha respondido.

Existe una falta similar de monitoreo y aplicación de las reglas que prohíben la deforestación, la extracción de arena y la recolección de huevos de tortuga. Es clave que el gobierno federal asigna más recursos legales para defender las áreas protegidas en todo el país.

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A pesar de que las amenazas son numerosas y las soluciones definitivas parecen estar fuera de alcance, hay tanto esfuerzo que se dedica a la protección y conservación del RVSPAB. Cinco organizaciones ambientales comparten las responsabilidades de gestión del refugio: Organización Ambiental Pablo Arturo Barrios Velasco, Cima Pedasi, Pro Eco Azuero, Refugio Pedasí y Tortugas Pedasí. Estos grupos manejan proyectos de reforestación, llevan a cabo limpiezas de playas, albergan a investigadores universitarios de McGill y otras universidades, protestan ante transgresiones dentro del refugio y trabajan para documentar y proteger la vida silvestre con la ayuda de voluntarios locales. Con el apoyo gubernamental y financiero bajo, estos grupos están trabajando muchísimo para preservar los valores cruciales que el RVSPAB protege y representa, cada día llevando a los voluntarios de las comunidades circundantes más cerca a la naturaleza que los sustenta.

Aunque las amenazas se agravan, el Refugio de Vida Silvestre Pablo Arturo Barrios sigue siendo el corazón palpitante de Pedasí. Es una de las últimas defensas que quedan contra la explotación humana y la degradación de los ecosistemas en la costa oriental de Azuero. “Si agarramos y eliminamos Isla Iguana, al Pablo Barrios no le pasa nada. Y a Pedasí realmente tampoco,” dice Gricel García. “Pero si destruimos un poco más del Pablo Barrios, perdemos Isla Iguana y perdemos Pedasí. Así no nos quedaría nada”.


Gracias a:

  • Gricel García – Organización Ambiental Pablo Arturo Barrios Velasco,
  • Sabina Barrios – Organización Ambiental Pablo Arturo Barrios Velasco,
  • Margaret Von Saenger – Refugio Pedasí

Lectura adicional:

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