Reforestación y Diversidad Genética: Dr. Carlos Navarro Presenta La Historia de la Leucaena

Agosto 2nd, 2013

Dr. Carlos Navarro

El 27 de julio, el Dr. Carlos Navarro, nuevo Director de Agroecología y Restauración Forestal del Proyecto Ecológico Azuero, hablo a la comunidad de Pedasí sobre el asunto que mejor conoce: los árboles.

El Dr. Navarro estudió ciencias forestales en el Instituto Tecnológico de Costa Rica, su tesis de bachillerato fue sobre estudios florísticos de bosque secundario seco en la Península de Nicoya. Después de haber trabajado en CATIE recibió una beca para estudiar su maestría en la escuela de postgrado, en su tesis estudió el Bombacopsis quinata (Cedro espino),  una especie nativa de Costa Rica y en los bosques secos de Panamá. Ha estado involucrado en la restauración de los bosques y de las especies en peligro de extinción en varios países y ha sido una autoridad consultada por la CITES, Bioversity International, CATIE entre otros. Hizo su doctorado en la Universidad de Helsinki, Finlandia y su tesis doctoral versó sobre los recursos genéticos de Cedrela odorata L. y su uso eficiente en Mesoamérica.

La charla del Dr. Navarro se centró en las mejores prácticas para proyectos de reforestación, utilizando la historia del árbol Leucaena como un cuento con moraleja.

La Leucaena, una especie nativa de Mesoamérica, fue ampliamente considerada como un árbol “milagro” en los años 1970 y 1980. La Leucaena crece rápidamente, produce mucho fruto, fija el nitrógeno en el suelo, y sirve como una buena fuente de leña y de forraje para el ganado. Aún así, cuando se introdujeron los árboles en Panamá hace unos 20 años, tuvo poco éxito.

Dr. Navarro habla sobre las variedades de Leucaena

El Dr. Navarro explicó que la razón principal de la falta de éxito de los árboles en Panamá y en otros países es una falta de diversidad genética. Las semillas de Leucaena leucocephala, la principal subespecie elegida para la propagación, se obtuvieron a partir de un número limitado de árboles madre, y por eso muchas de las nuevas plantaciones comparten genes similares. La gente pronto descubrió que  la  Leucaeana era susceptible al frío y a la sequía, y que también tienden a formar arbustos densos no útiles para la madera.

Fue sólo después que los investigadores se dieron cuenta de que la familia Leucaena contiene una variedad mucho más amplia de especies con rasgos bien diferenciados. La creación de poblaciones más saludables de Leucaena podría implicar la dispersión de semillas a partir de estas otras especies y por lo tanto el aumento de la diversidad genética de las poblaciones pioneras de Leucaena.

El Dr. Navarro dijo a los asistentes que en la recolección de semillas para un proyecto de reforestación, se debe tratar de recolectar semillas de un mínimo de 20 a 30 árboles madres en distintos lugares con el fin de garantizar la diversidad genética sana entre las nuevas plantaciones. Los árboles, como los humanos, pueden experimentar problemas con la consanguinidad. Las semillas producidas por árboles padres estrechamente relacionados tendrán poco éxito.

“No me di cuenta de lo mucho que tenemos que prestar atención a la diversidad cuando estamos plantando árboles,” dijo Derek Mazerolle. “Eso hace que nuestro trabajo sea un poco más difícil pero también más emocionante.”

Dr. Navarro’s Powerpoint Presentation (Spanish)

Video de Bioversity sobre la Leucaena

 

 

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